Puede que ya lo conozcáis o lo hayáis probado si ya tomáis chía habitualmente, pero para quien no la conozca, hoy os traemos uno de los desayunos de moda y uno de los más saludables y saciantes, además de riquísimo.

El pudding de chía es dulce con una textura como la de la patilla per formado por mini bolitas blanditas y gelatinosas. Estas bolitas, la chía, es un super nutriente y muy rico en fibra.

Las Semillas de Chía son una fuente de vitaminas y minerales, con su agradable sabor a nuez sirven para bajar de peso y controlar el apetito, entre otras razones, y una forma sabrosísima de añadirlas en tu dieta es el desayuno o la merienda.

La chía es rica en proteínas, en fibras solubles y en ácido graso alfalinolénico (Omega 3 vegetal), contiene más calcio que la leche, más potasio que el plátano y más hierro que las espinacas y no tiene ningún sabor, son insípidas y esto es una gran ventaja ya que le puedes añadir el sabor que más te guste.

Para hacer el pudding debes poner la chía en remojo como mínimo 1/2 hora, aunque lo aconsejable para que quede un buen pudding es dejarlas en remojo la noche anterior.

Elige tu leche vegetal favorita, 250ml. de leche de almendras, arroz, avellanas, avena… y 3 cucharadas soperas y media de semillas de Chía y déjalas en la nevera toda la noche. Puedes añadirles para endulzarlas, extracto de vainilla, canela o incluso cacao en polvo.

A la mañana siguiente, solo tienes que añadirle los toppings que más te gusten: plátano, fresas, mango, albaricoque, frutos secos, crema de cacahuete, láminas de chocolate o de coco… es un mundo apasionante y verás que te encanta experimentar con ellas.

Listo, ya solo queda disfrutar de tu desayuno saludable con tu pudding de chía! 

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